Por estos días, en Colombia se respira una rara mezcla de esperanza e incertidumbre. Las elecciones de este domingo dan mucho qué pensar. Mientras unos venden la idea de ganar una guerra que sólo reconocen con fines electorales y no para reparar a las víctimas, otros proponen reformas que van desde la perpetuación de las desigualdades en un lenguaje tímido y enrevesado, hasta algo muy cercano a la nacionalización del agua.

El caso es que el temor a una guerra que hace años nos desangra, pero que desde la oficialidad no se reconoce cuando se llama a renir cuentas y tomar responsabilidades, sino para vender proyectos de seguridad basados en el miedo, me han hecho pensar en algo que, usualmente, no me trasnocha por verlo demasiado lejano de nuestra condición: la No Violencia.

Toda esta carreta, para invitarlos a ver este cortometraje nominado al oscar hace unos años, basado en la entrevista que su productor, quien al momento de realizarla sólo tenía catorce años, logró hacerle a John Lennon. Jerry Levitan es el nombre de quien lograra colarse a la habitación de Lennon en aquel hotel de Toronto, una tarde lejana de 1969.

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